Lo que llamamos Realidad es una “acotación” del Océano de Frecuencias que nos envuelve

 

Vivimos en una ‘sopa’ de distintas vibraciones, interactuando entre si permanentemente, anulándose, sumándose, armonizándose… Somos un sistema de frecuencias ‘puestas en fase’ que permite que nuestro cuerpo se mantenga como una aparente unidad sólida y aislada, aunque eso no sea más que un constructo mental. Somos una visión ‘acotada’ de todo el gran océano de frecuencias al que pertenecemos.

La materia no es otra cosa que un ‘paquete’ de frecuencias, un paquete de frecuencias organizadas y armónicas. La realidad es un sistema resonante/armónico de vibraciones, donde materia y energía son intercambiables según la frecuencia que alcancen. M=E/C2.

Lo que vemos y oímos no es más que una mínima parte de la totalidad de frecuencias presentes. Nuestros sentidos discriminan y simplifican la información a procesar.

 

“Cada Forma almacena y reproduce una vibración característica”

 

Aquello que percibimos como forma es el recorrido envolvente de la energía para permanecer en el tiempo.

Las ‘Ondas de Forma’ son la vibración característica de cada forma, que a su vez responden al tipo de energía y materiales que la crean y sustentan. Los átomos emiten energía, son energía, no materia, y emiten su vibración característica.

Las “Ondas de Forma” se pueden percibir educando la sensibilidad a los cambios de entornos vibratorios. La radiestesia entre otras técnicas ha desarrollado método y mediciones para educar y referenciar la percepción. Existen instrumentos que permiten medir diferencias eléctricas y magnéticas, y georadares que transforman la respuesta de cada forma a construcciones visuales simuladas.

Cada instrumento musical emite una misma frecuencia (nota) pero su personalidad (timbre) depende de su forma y material. La forma se muestra como una resonancia característica.

La Forma no es una restricción a vencer a la que tan solo hay que minimizar haciendola aerodinámica para que no moleste. La Forma es el factor clave de dinamización y potenciación de la energía.

El símbolo como expresión mínima de la forma atrae y modifica las vibraciones del entorno.

Armonizadores (Pakua del Feng.Sui,..), tatuajes para incentivar ciertas energías, pinturas sobre puntos de acupuntura para fines curativos, etc.. , son ejemplos de cómo la forma ‘modula’ las vibraciones de entorno y afecta a nuestra biología.

Existe un continuo retroalimentado de frecuencia-materia y materia-frecuencia, donde la intención creadora produce vibraciones que se sostienen en el tiempo y devienen materia, y a su vez la materia con su forma y composición emite esa misma frecuencia original y mantiene la creación.

 

Geometría y Dinámica Sagrada son aquellas formas y movimientos que sustentan la Creación

 

La ‘Geometría Sagrada’ es el conjunto de formas y relaciones que contiene las reglas de la Creación y por lo tanto constituye los fundamentos de lo manifestado en este Universo. Los números transcendentes Pi, Phi, e son las proporciones básicas que la sostienen. La proporción es sagrada y la escala profana.

Si añadimos la variable ‘tiempo’ aparece la ‘Dinámica Sagrada’, el flujo estructurado de las energías que recorre caminos tridimensionales isomórficos y autosustentados. La Forma, la Dinámica y el Ritmo contienen las claves de la Creación.

La Dinámica Sagrada emula y es la naturaleza.

La espiral y el vórtice son los recorridos fundamentales de la energía, creando y manteniendo por medio de la Implosión y el movimiento centrípeto, que recoge energía y construye. Y por medio de la Explosión que de manera centrifuga dispersa la energía y destruye.

El toroide combina y armoniza los movimientos de Implosión/Explosión de manera autosostenida y retroalimentada. Constituye el corazón de todo lo vivo. Su centro es el agujero negro de las galaxias donde el punto cero de máxima implosión hace surgir la singularidad y la creación de materia.

Fractalidad y holografía son propiedades que poseen los sistemas ‘coherentes’ y que permiten que “lo infinito se instale en lo finito” (Nassim Haramein). Las reglas de las proporciones aparecen en todas las escalas.

En términos de Dan Winter no hay nada más que ‘giros’. La gravedad es inercia.

 

La Consciencia dirige lo que llamamos Realidad

 

La energía volviendo sobre sí misma para mantener su identidad es la experiencia de Dios observando su creación.
La energía se retrotrae sobre sí misma queriendo conocerse. Este ‘conocerse a sí mismo de la energía’ es el impulso que posibilita el nacimiento de la consciencia. La consciencia es un toroide.

Louis-Victor de Broglie, premio Nobel de física 1929 por su tesis sobre la existencia de ondas de materia, sostenía que toda materia tenía una onda asociada a ella. La energía sigue a los ‘atractores’ construidos según las reglas de la Geometría Sagrada, evocando las Ondas de Forma características.

El principio de indeterminación de Heisenberg (Nobel 1932) afirma que es imposible medir simultáneamente de forma precisa la posición y el momento lineal de una partícula. Cuando el observador mide una variable altera otra.

Lo que aparece como materia es fundamentalmente vacío. Sólo hay polaridad, tensión y diferencia. No hay nada más que tensión en el vacío. Cada átomo obtiene sus energías del vacío mediante el giro, el ‘spin’ (Nassim Haramein).

La energía sigue al pensamiento. La realidad es energía estructurada.

 

El Agua sostiene y transporta la Vida en nuestro Planeta y en nuestra Biología

 

H2O como molécula dipolar de simetría tetraédrica junto con los enlaces covalentes y puentes de hidrógeno, permite disolver sales y transportar materiales interactuando mediante sus polaridades. Se crean combinaciones prácticamente infinitas para crear redes y agrupaciones (clusters, clatratos) tridimensionales.

Las ‘anomalías’ del agua hacen que la vida sea posible en la Tierra (Densidad, Viscosidad, Capacidad calorífica, Constante dieléctrica, Aislante,..). El aire, el agua, la savia, la sangre,.. viajan mediante espirales y vórtices.

La bio-electricidad es generada en primera instancia por el intercambio iónico Sodio-Potasio entre el agua exterior e interior de la célula. La célula es inmortal. Es el agua que la rodea la que degenera.

El agua mediante los puentes de hidrógeno ‘diseña’ nuestro ADN. La interacción proteína-agua cambia las propiedades del agua (su estructura interna) y le permite operar en el plegado de las proteínas. El agua no es el medio, es el actor principal.

 

El Agua recoge la información/frecuencia de su entorno y la conserva en su estructura molecular

 

La memoria del agua reside en las formaciones específicas de sus moléculas (Clusters), que responden a la vibración recibida.

Tal como el cerebro soporta la información entrante mediante sus enlaces entre dendritas, el agua guarda la información en su red molecular (clusters, clatratos). La forma genera su onda característica.

Las innumerables demostraciones del funcionamiento de la Homeopatía son una evidencia de la existencia y mecanismo de la memoria del agua.

Linus Pauling, Nobel 1954 y 1962, formuló la teoría de que las moléculas de agua podían presentarse formando un dodeicosaedro de caras hexagonales y pentagonales a lo que llamó ‘clatratos’. Se forman y se destruyen en fracciones de segundo y conforman un estado intermedio de la materia (mesomórfico).

Masaru Emoto fotografía al microscopio los cristales de distintas aguas sometidas a diferentes experiencias. Los entornos nobles y armónicos muestran cristalizaciones isomorfas. Ambientes caóticos no permiten que el agua cristalice de forma natural. El cristal del hielo de cada tipo de agua, muestra de forma fractal su estructura interna.

Las incontables formas en que se organizan las moléculas de agua constituyen la información que adquieren y transportan, y le confiere las funciones específicas que en las distintas circunstancias ejerce el agua.

El agua puede ser cargada con la información adecuada (homeopatía, EMO, intención,..), dinamizándola adecuadamente (movimientos naturales, vórtice, ODF,..). De tal manera que es programable para cumplir funciones de limpieza (física, etérica), curativas o transcendentes (bautismo,..).

 

El Agua es Consciencia Multidimensional y actúa de forma inteligente

 

El agua es la parte visible de un sistema energético que vemos parcialmente en esta dimensión (3D). Los procesos vitales que gobiernan la creación de vida operan en niveles más sutiles y ocultos que los puramente mecánicos (La creación comienza en la 4ª y 5ª dimensión. Viktor Schauberger).

El agua es éter implosionado. En movimiento, el vórtice, es una puerta entre dimensiones.

El agua está asociada a lo femenino, yin, humedad, frío. Los lugares de poder (puertas interdimensionales) y las apariciones marianas están ligados a los manantiales. El agua no sólo limpia el cuerpo físico sino también el etérico y los cuerpos sutiles, porque también actúa en dimensiones superiores.

El agua actúa de forma ‘inteligente’. El agua tiene Consciencia. Somos agua y estamos inmersos en la conciencia del agua. Podemos regenerar nuestras aguas internas entrando ‘en fase’ con esas aguas ‘vivas’.